Para
llegar al Arco hay que subir por la machacadora del Aeroclub y seguir
por Barranco Hondo, por una pista de tierra, durante unos 45
minutos, hasta un largo tunel.
Empenzamos el tramo más duro de la caminata atravesando el túnel (Que suele
tener algún charco después de las lluvias de invierno – Se aconseja llevar
linterna). Salimos tras varios metros al Bco. de la Monta y sin camino
ascendemos por su lecho hasta llegar a la “Ventana”, que no es más que un
pequeño caidero en el cauce, formada por una gran roca atravesada por un agujero
por el que cae el agua cuando corre el barranco. En esta zona de cauce aún
quedaban varios charcos de agua limpia en los que refrescarse un poco. Luego
avanzamos el cauce y tras una pronunciada curva del mismo, comenzamos a subir
campo a través por una ladera de piedras lisas, marcada por un mojón en lo alto.
El camino se vuelve ahora mucho más duro y hostil aunque hay que decir que a lo
largo de este recorrido se ven gigantescos cardones, posiblemente de los mayores
de la isla.
Caminando por esta degollada divisoria del Bco. Hondo y el de La
Monta, ascendemos divisando a nuestra izquierda la montaña de las tabaibas, con
una gran población de cardones en sus laderas, y buscando siempre un montículo
rocoso a nuestra derecha. Pasamos el 1º montículo y seguimos subiendo hasta
encontrar un 2º montículo rocoso a nuestra derecha. De esta forma y tras 1’5 ó 2
horas llegamos al Arco del Coronadero de Amurga, que no puede verse hasta que
llegamos justamente a su lado.
Se trata del arco natural más grande de Gran
Canaria, y está situado paralelamente a otro arco de piedra de menores
dimensiones. Su geología es monumental e impresionante, jalonada por un paisaje
árido con vistas directas al fondo del Bco. Hondo de Amurga. Llegar a este lugar
supone un gran esfuerzo, y colocarse bajo la sombra de este arco natural para
disfrutar de las vistas que desde allí se tienen, es un privilegio reservado
principalmente a ávidos caminantes.
El Arco del Coronadero se encuentra
aprox. A 315 metros de altitud entre el nacimiento del Bco. de la Monta y el
cauce del Bco. Hondo. Su formación es principalmente erosiva de coladas
volcánicas del Mioceno en Gran Canaria. Tras millones y millones de años la
erosión deja a la vista los elementos más duros de la roca, dando lugar a
formas curiosas como arcos, roques, calderos y fortalezas, típicos de nuestros
paisajes volcánicos erosionados.
Una vez que llegamos
descansamos un rato bajo la sombra del arco. Y desde allí pudimos divisar frente
al mismo arco, y en medio del Bco. Hondo, una formación rocosa gigantesca, con
forma de fortaleza, que se denomina Alto del Coronadero ó también Los salineros.
En la cima de esta cresta afilada, a más de 70 metros de altura, podemos
divisar uno de los yacimientos arqueológicos más originales de Gran Canaria. El
caminante lo descubrirá, ya que está justo enfrente del arco rocoso y porque en
esta cima existen unas 36 torretas cilíndricas de piedras, unos apilamientos de
lajas cuyo significado cultural aunque desconocido, puede tener un cariz mágico,
religioso ó arqueoastronómico. Hay que decir que el emplazamiento de las
torretas es muy espectacular pero que resultan invisibles desde el propio cauce
del Bco. Hondo, por falta de perspectiva.
Después de pasar un buen rato contemplando las excelencias de
este barranco (Su vegetación, sus charcos que aún perduraban en algunos recodos,
sus formaciones geológicas (cuevas, puntas y roques, arcos), su variada avifauna
y sus secretos arqueológicos), regresamos por el mismo camino hacia el mismo
punto de partida