Ficha
Técnica
Longitud total / duración de la marcha:
Desnivel
origen / destino:
Desnivel máximo:
Pendiente: media: 8 grados mínima: 1 grado máxima: 20 grados
Firme: sendero:
Dificultad: baja
Precauciones: desprendimientos, firme resbaladizo y nieve ocasional en
invierno.
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Descripción
General
Este camino une el Parador
Nacional de la Cruz de Tejeda con la villa de Teror. Discurre sobre rocas del
segundo y tercer ciclo y sortea, en continua bajada de pendiente moderada,
suaves lomos redondeados y barrancos encajados a consecuencia de la
interacción, durante los últimos cinco millones de años, de la actividad
constructiva de las lavas y el poder erosivo del agua. La exposición directa al
alisio produce una elevada humedad ambiental, nieblas casi permanentes y
elevadas precipitaciones, con intensa sensación de frío. Son los parajes más
lluviosos de la Isla, por encima de
El resto de los lugares que atraviesa el camino alcanza más de
En síntesis, es una ruta ideal para observar los efectos de los vientos
alisios, pues se encuentra en la franja altitudinal de contacto del mar de
nubes, que se desarrolla entre los 800 y los
La actividad humana
ha transformado la vegetación natural. El pinar original de los altos ha sido
sustituido por otro más joven, de repoblación, que desciende hasta los
Teror, núcleo religioso tradicional que alberga a la Patrona de la Isla, La
Virgen del Pino, se convierte, algunos días al año, en punto de encuentro de
los caminantes que llegan a la villa en romería por los numerosos senderos que
la comunican con el resto de los pueblos. La villa ejerce fuerte atracción
sobre el turismo y los visitantes locales, que hacen de ella lugar bullicioso,
especialmente los sábados y domingos, en los que tiene lugar el
"mercado". En realidad, Teror siempre tuvo gran relevancia comercial,
por la confluencia de infinidad de caminos. Para ir a Las Palmas de Gran
Canaria, por ejemplo, la gente de Artenara, Tejeda y La Aldea debía pasar por
la villa mariana.
El camino que nos
ocupa tuvo gran importancia económica; se utilizaba tradicionalmente para
intercambiar productos de la cumbre (leña, carbón, cereales, legumbres y
almendras) y manufacturas traídas de la capital, lo que hizo de Teror el centro
neurálgico de la economía de las medianías Grancanaria.
Se inicia en el aparcamiento trasero del Parador Nacional de la Cruz de Tejeda,
al pie del Monte Constantino, en la divisoria de las fachadas de barlovento y
sotavento de la Isla, lo que produce un contraste muy acusado: de un lado, el
paisaje duro y árido de la Caldera de Tejeda que Unamuno calificara de
tempestad petrificada, de gran riqueza histórico-cultural, geológica,
geomorfológica, florística, y donde se encuentran los símbolos geomorfológicos
más representativos de Gran Canaria, los roques Nublo y Bentaiga; del otro
lado, en la vertiente húmeda orientada al Este, la cabecera del Barranco de
Guiniguada, donde destacan el pinar de repoblación de la cumbre y el valle
agrícola de Las Lagunetas.
Cabe diferenciar
dos subtramos. El primero, de
Desde este punto el camino continúa descendiendo algunos
metros y cruza el cauce del Barranco del Charquillo, pasando a la margen
izquierda. El descenso se realiza entre el canto de los pájaros y el sonido
peculiar de los respiraderos de las tuberías, anunciadores de la cercana
actividad humana, notoria más adelante por los estanques, las tierras de
cultivo y un corral, hasta llegar a la umbría de Cueva Corcho, donde confluye
de nuevo con
Es camino muy usado
por los ganados trashumantes. Todavía hoy pueden verse por él algunos rebaños.
En Cueva Corcho comienza el segundo tramo, que finaliza en el Lomo de la Rosa,
sobre Válleselo.
Tras recorrer unos cuarenta metros de asfalto, el camino asciende entre pinos
unos
El camino sigue luego una pista de
El caminante percibe el paso de los asentamientos rurales
tradicionales, más concentrados, a una ocupación extensiva del espacio por gran
número de edificaciones sobre parcelas aptas para el cultivo que los campesinos
tradicionales siempre respetaron para construir sólo en los terrenos de menos
calidad agraria.
Desde la degollada del Lomo de la Rosa, el descenso a Teror se hace por el
Barranco de Madrelagua.
La presencia humana es patente sobre todas las tierras agrícolas útiles. Es
notable la lucha del campesino contra la pendiente en los bancales, construidos
sobre la mayor parte de las vertientes en pequeñas cadenas que desafían la
gravedad, donde crecen frutales, papas y hortalizas. En el fondo del barranco,
en los recodos más umbríos, perviven pequeñas comunidades vegetales de
cerrajas, granadillos, cruzadillas, bencomias, sauces, álamos y laureles.
La pendiente de este tramo es bastante variable, y oscila entre los 4 grados de
los subtramos que bordean los lomos y los 12 de las bajadas hacia los cauces de
los barrancos.
El descenso comienza vadeando el Barranquillo del Chorrito, continúa bajo el
risco de La Hiedra para llegar a Los Naranjeros en el fondo del Barranco de
Madrelagua. Desde aquí el camino cruza un pequeño puente y, tras un ligero
ascenso, conecta con la pista que bordea la margen occidental de Montaña Moreno,
y la sigue algo más de